Cacerola de gnocchi y queso

Los gnocchi, para mí, son la comida perfecta. Son pasta (que amo con locura) hecha de papa (que podría comer todos los días, aunque no debería, porque terminaría padeciendo de obesidad mórbida). Además, cualquier cosa que mi hija se coma y pida repetir es maravillosa ante mis ojos.

Estos gnocchi en especial son muy populares en mi casa, porque son cremosos, deliciosos, y son la típica comfort food que lo hace a uno sentirse feliz y calientito por dentro con solo verlos. Ahora, les advierto, son tan populares que si hago un solo tanto de esta receta se va en dos momentos y todo mundo se queda buscando. Claro, en mi casa somos 6; para 4 personas debe alcanzar para que todos queden bien satisfechos, y para 2 alcanza para comer como chanchitos. :F

Para hacerlos, necesitamos 1 paquete de gnocchi de 500g (yo compro los Divella, aunque si quieren hacerlos ustedes mismos, pues ni hablar del peluquín), media cajita de crema dulce (o sea, media taza), 1 1/2 taza de queso (que puede ser suizo, gruyere, o el que usé yo esta vez -y que es mi favorito para esta receta- que es una mezcla de quesos marca Borden que trae parmesano, mozzarella, asiago, romano, fontina y provolone), 1/2 taza de caldo de pollo (puede ser hecho en casa, o comprado en el súper; venden uno orgánico certificado en caja que sabe muy bien y no es saladísimo como otros), 3/4 de taza de agua, 250g de jamón, una lata de petit-pois (si tienen congeladas, pues se puede usar una taza de arvejas previamente descongeladas, o si son frescas se cocinan primero en agua con un poquito de sal), 1/2 cebolla picada en cuadritos, 1/2 cucharadita de tomillo fresco (o 1/4 de cucharadita si es seco) y 2 cucharadas de aceite de oliva.

Y para no variar, se me escaparon el tomillo y el aceite de oliva. Aquí se ve un paquete de queso parmesano, que saqué por si no alcanzaba con el paquete de queso que tenía. Sí me alcanzó, pero como nunca está de más, igual usé un poquitito para espolvorear antes de meter la cacerola al horno.

Y para no variar, se me escaparon el tomillo y el aceite de oliva. Aquí se ve un paquete de queso parmesano, que saqué por si no alcanzaba con el paquete de queso que tenía. Sí me alcanzó, pero como nunca está de más, igual usé un poquitito para espolvorear antes de meter la cacerola al horno.

Entonces para empezar, ponemos a calentar las 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-alto, y cuando esté listo ponemos las cebollas a cocinar por unos 3 a 5 minutos, hasta que estén transparentes. Cuando eso suceda, agregamos el jamón y el tomillo y cocinamos por otros 3 a 5 minutos.

La cebolla, el jamón y el tomillo cocinándose.

La cebolla, el jamón y el tomillo cocinándose.

Cuando el jamón está cocinado, agregamos el caldo y el agua (yo los pongo en la misma taza medidora, el total de líquido es 1 1/4 de taza) y lo dejamos tranquilito hasta que esté a punto de hervir, o sea, hasta que esté haciendo burbujas pequeñas.

Aquí el caldo a punto de romper a hervir. Aquí es donde tenemos que llegar.

Aquí el caldo a punto de romper a hervir. Aquí es donde tenemos que llegar.

Cuando el caldo se ve como la foto de arriba, agregamos los gnocchi. Les damos una movidita para que todos se bañen en el caldo, tapamos la sartén y los dejamos por aproximadamente unos 5 minutines. Mientras los gnocchi se cocinan, se pone a calentar el horno en “broil” o “dorar”.

Así se ven los gnocchi cuando uno los pone en la sartén...

Así se ven los gnocchi cuando uno los pone en la sartén…

...y así se ven cuando ya están listos. Ven que están como más infladitos y brillantes?

…y así se ven cuando ya están listos. Ven que están como más infladitos y brillantes?

Cuando están listos, se quitan del fuego y (si el sartén no se puede meter al horno) se pasan a un pyrex o cacerola. Se agregan la crema dulce, las petit-pois y los quesos, y se lleva la cacerola al horno, por unos 5 minutos, o hasta que el queso de encima se vea doradito.

Como así. Se ve delicioso, verdad? Pues sabe mejor, se los garantizo.

Como así. Se ve delicioso, verdad? Pues sabe mejor, se los garantizo.

Luego se deja descansar unos 10 minutos para que el queso se seque un poquito y quede más cremoso. O, si uno es un desesperado como yo, se sirve una taza inmediatamente. No queda tan cremoso, pero les prometo que igual será delicioso. Nada más cuidado de no quemarse!

Les juro que cuando veo esto me dan ganas de ponerme a cocinar otra vez.

Les juro que cuando veo esto me dan ganas de ponerme a cocinar otra vez.

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