Pastel de brócoli

Después de bastantito rato sin postear, he vuelto! 🙂 Y esta vez, con mi receta de pastel de brócoli, que ha hecho felices a muchas personas que conozco y quiero; así que ojalá haga lo mismo por ustedes.

El pastel se llama “pastel de brócoli” porque ponerle “pastel de todo lo que tenía en la alacena y en la refri” no suena tan bien, pero lleva muchas cosas más aparte del brócoli. De hecho, esta receta se puede tomar como base para hacer pastel de muchas otras cosas.

Para empezar, necesitamos 1 paquete de mezcla para biscuits Bisquick® de Betty Crocker (ven que Betty Crocker es mi amiga?), 2 huevos, 1 taza de leche, 2 cremas dulces, 1 lata de petit pois, 1 o 2 brócolis, unas 6 tiritas de tocineta, jamón, 250g de queso mozzarella, queso parmesano al gusto (yo uso una 1/2 taza más un poco para espolvorear encima), una bandeja de hongos (pueden ser setas o cremini. Aunque podrían usar de lata, yo siempre trato de usar hongos frescos), cebolla, cebollinos, chile (yo usé chile morrón, pero también se puede usar chile dulce), aceitunas verdes sin semilla y espárragos (opcionales), sal y pimienta al gusto, salsa inglesa o worcestershire y sazón completa (opcional).

Los ingredientes. Como siempre, se me olvidó poner algunos.

Primeramente, se pica y se alista todo para hacer el mise en place, que quiere decir algo así como “poner en su lugar”, y que yo he encontrado que me ayuda muchísimo a no tener que andar corriendo como loca por la cocina mientras estoy cocinando para buscar todo lo que se me olvidó alistar. 😀 Así que tomamos las brócolis, las lavamos, las partimos en “florecitas” (tratando de conservar la menor cantidad de tallo posible), y las ponemos a cocinar en una olla con bastante agua.

La brócoli cocinándose.

La hervimos como para blanquearla (o sea, que quede cocinadita pero no demasiado, porque se va a seguir cocinando en el horno y no queremos que se deshaga), y mientras tanto vamos preparando lo demás. Se parte la tocineta en cuadritos o en tiras delgaditas, luego se pican el chile dulce, la cebolla, el ajo, los espárragos y los cebollinos, se parten las aceitunas en rodajitas (si vienen enteras), el jamón en cuadritos y los hongos en rodajitas.

En una olla a fuego medio-alto, se sofríen primero la cebolla, el ajo y el chile dulce unos 2 minutos. Se agrega la tocineta y se fríe un poquito hasta que quede medio cocinada (igual que la brócoli, no tanto, porque va para el horno). Luego se agregan el jamón y los hongos, y se deja cocinar un rato más, hasta que los hongos se vean medio cocinados (en esta etapa nada se cocina completamente). Agregamos la brócoli, los espárragos, las petit pois, las aceitunas, las cremas dulces y la mitad de la mozzarella. Se sazona con sal, pimienta, sazón completa y salsa inglesa (o worcestershire). Se deja hervir y se le baja el fuego a medio para que la salsa se reduzca un poquito.

El relleno, haciendo su magia y poniéndose delicioso.

Mientras la salsa se reduce, se prepara la pasta: en un tazón se mezcla el contenido del paquete de Bisquick® con la leche y los huevos (puede parecer poca mezcla, pero les prometo que con esto alcanza). Como ya dije antes, en mi casa somos bastantes, y además yo padezco de una necesidad casi patológica de alimentar a cuanta persona hay a mi alrededor, entonces yo cocino en cantidades industriales. Por eso, cuando yo compro la mezcla Bisquick® siempre compro unos dos paquetes, para poder hacer dos pasteles en caso de que me saliera demasiado relleno (yo cocino mucho al cálculo, entonces a veces no me doy cuenta de que estoy haciendo demasiada comida ^.^ ).

Lista la pasta, tomamos el pyrex y lo engrasamos muy, muy ligeramente (puede ser con mantequilla, con aceite de oliva o con spray de cocina). Ponemos la mitad de la pasta, el relleno, mezclamos la mitad de la pasta que nos quedó con la mitad de la mozzarella que habíamos guardado para después y la vertemos sobre el relleno que tenemos en el pyrex. Le rallamos algo de parmesano encima a la pasta, y metemos el pyrex al horno a 200ºC (aproximadamente 400ºF) hasta que el relleno seque un poco más y al introducir un palillo en la pasta salga limpio. En ese momento, se pone el horno en broil (dorar) para que la pasta quede doradita arriba.

Los pasteles recién metiditos al horno.

Antes de partir, se deja descansar el pastel durante unos 15 minutos como mínimo y ¡listo! ¡A comer se ha dicho!

Liiiiistoooooo! Aquí es donde les tengo que poner el ventilador a la par para que se enfríen rápido, porque si no les empiezan a meter mano estando calientes y me los desarman todos. 😀

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