Tostadas francesas

Las tostadas francesas, o pain perdu, aparentemente no nacieron en Francia, así como la ensalada rusa que no viene de Rusia, o la torta japonesa que hacía mi abuela de japonesa no tiene nada. Y obviamente, hay montones de formas de hacerlas, así que aquí viene la forma en que yo las hago.

Primero, se hacen con pan añejo; de ahí que se les llame pain perdu, que quiere decir “pan perdido” o “pan desperdiciado”. Yo busqué durante bastante tiempo el pan para hacerlas, y siempre las terminaba haciendo con pan cuadrado. Recientemente decidí pasar a la panadería del Más por Menos para ver si había algo bueno, y me encontré el pan Eiffel, que resultó ser perfecto.

Entonces, para las tostadas francesas necesitamos: Pan Eiffel (o algún pan tipo francés que tenga la miga un poco densa, no como los “baguettes” que venden en todo lado y que son más aire que otra cosa. También se pueden hacer con otros tipos de pan, como brioche o challah, pero a mí me gustan más con pan francés), 3/4 de taza de leche, 2 huevos, 2 cucharadas de azúcar, 1 cucharadita de extracto de vainilla, 1 cucharadita de extracto de almendra, una pizca de sal, spray de cocina o 2 cucharadas de mantequilla sin sal (si usan mantequilla con sal omitan la pizca de sal; eso sí, yo prefiero la mantequilla, porque con spray no sabe igual) miel de maple, crema chantilly y azúcar glas (o miel de abeja, o jalea, o nutella, o frutas… En fin, les pueden poner lo que quieran). 🙂

Los ingredientes, listos para la acción.

Para empezar, se mezclan la leche, los huevos, el azúcar, la sal (en caso de necesitarla), y los extractos de vainilla y almendras. Se parte el pan en tajadas, al bies (como en diagonal), cuidando que las rebanadas no sean muy gruesas (cerca de un centímetro y medio de ancho), para que no tarden mucho en cocinarse por dentro.

El famoso pan Eiffel, cortadito al bies.

Luego, se pone la mezcla en un pyrex, o en una taza de plástico, y se remojan las tajadas de pan en la mezcla, unos 3 minutos por cada lado. Mientras se remoja el pan, se calienta la sartén a fuego medio-alto con las 2 cucharadas de mantequilla.

Las rebanadas de pan, en su piscina de leche y huevo.

Cuando la mantequilla está caliente (hay que tenerla controlada porque se quema muy fácilmente), se pone el pan a dorar, unos 3 minutos por cada lado, aunque esto depende del grueso que tenga cada rodaja de pan y de qué tan cocinadas le gusten a cada quién. A mí me gustan un poco suavecitas por dentro, con una consistencia como la de la crema pastelera, pero doraditas por fuera. 🙂

Las tostadas bronceándose felizmente.

Cuando están listas, se ponen en un plato con miel de maple, azúcar glas y crema batida. ¡Y listo! 😀

Las tostadas, con su miel de maple, azúcar en polvo y crema batida. Esta vez tenía en la refri un lustre de crema batida con queso crema, así que lo usé y el resultado fue delicioso. :F

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